22/9/2014

Cosa juzgada írrita

Importante libro de Federico Morgenstern y Guillermo Orce, que se presenta el próximo lunes.

Se trata de dos ensayos individuales, uno de Federico Morgenstern y otro de Guillermo Orce, con prólogos de Alejandro Carrió y Carlos Rosenkrantz. El libro está llamado a ser un aporte central para el debate jurídico, en torno a un tema que no está teorizado ni fue pensado por la doctrina y la jurisprudencia: la cosa juzgada fraudulenta o írrita. Se trata de casos donde no puede realmente decirse que los imputados hayan corrido un riesgo genuino de ser condenados. Los ensayos articulan concepciones teóricas para los casos donde se plantea la nulidad de las sentencias absolutorias firmes. Pero los respectivos trabajos de Orce y Morgenstern van mucho más allá: hay discusiones profundas sobre los fines del Derecho penal y del proceso penal, el lugar de la búsqueda de la verdad en el proceso penal, la relevancia de los precedentes interamericanos, análisis profundos de Derecho comparado y de jurisprudencia de la CIDH y de la Corte Suprema de EEUU,etc. El libro trata sobre la revisión y reapertura de sobreseimientos firmes "contaminados," un tema relevante en la coyuntura legal e institucional de nuestro país: la misión del garantismo penal; la importancia de la aplicación correcta de los precedentes; el desarrollo de las garantías individuales a partir de los estándares constitucionales; etc.




Esta semana, dos grandes debates

Hoy (ver abajo) conversación sobre virtudes y defectos de la reforma del 94, con dos de sus principales artífices: Gil Lavedra y García Lema, quienes desde el radicalismo y el peronismo vienen discutiendo sobre el tema desde comienzos de los 80.

Este jueves, en el seminario, discutiendo la (difícil) relación entre el trabajo de Ronald Dworkin y los ideales democráticos, con Gustavo Maurino.

21/9/2014

Dios mío

El mejor comentario es ninguno

19/9/2014

La Argentina del extractivismo y el despojo

Se viene gran libro de Maristella y Enrique Viale, acá gran dossier sobre el mismo

Debatiendo la reforma del 94 con dos de sus principales ideólogos


García Lema, por el peronismo, y Gil Lavedra, por el radicalismo, vienen discutiendo sobre la reforma constitucional desde los tiempos de Alfonsín (hace 30 años ya). Ambos fueron luego protagonistas importantes de la redacción de la reforma del 94. 20 años después de la aprobación de dicha reforma, volvemos a juntarlos para seguir discutiendo con ellos sobre el tema.



Alberto García Lema y Ricardo Gil Lavedra, representando al Partido Justicialista y al Partido Radical respectivamente, comenzaron a pensar y discutir juntos sobre las posibilidades de la reforma constitucional, a comienzos de los años 80. Luego, la reforma los tuvo como protagonistas. Hoy vuelven a dialogar entre ellos, a 20 años de la reforma constitucional de 1994, para evaluar sus resultados.Participantes:

  • Ricardo Gil Lavedra. Ex ministro de Justicia y diputado nacional.
  • Alberto García Lema. Convencional constituyente.
Moderador:
  • Roberto Gargarella. Profesor de la Escuela de Derecho UTDT
Más InformaciónOrganizaRevista Argentina de Teoría Jurídica
Campus Alcorta: Av. Figueroa Alcorta 7350.
Actividad gratuita
Requiere inscripción previa

18/9/2014

Hoy en el Congreso, sobre reforma constitucional y derechos humanos

Con don Andrés GD y A. Salvioli, esta tarde, a las 16, en Diputados, hablaremos sobre tratados internacionales de derechos humanos, a 20 años de la reforma constitucional.

Vamos Escocia independiente: un pasito nada más

Con un empujón más, se termina esta historia. Diez razones para la separación (en inglés), acá

17/9/2014

(EN SALON VERDE¡) Este jueves sigue el seminario: Democratizar el derecho penal

Este jueves, a las 6, tenemos la segunda sesión del seminario, sobre un texto mío, referido a las posibilidades - la necesidad- y los aparentes riesgos (?) de democratizar el derecho penal. Les espero¡

OJO QUE POR UNICA VEZ, LA REUNION SERA EN EL SALON VERDE

Apoyo a Insfrán: lo que realmente importa

Podría amonestarlo en público; decirle que nunca más -nunca más- ose tocar a las comunidades Qom; señalarle sutil pero claramente que levante las intrusiones y persecuciones desde los servicios de inteligencia locales; amenazarlo con restricciones presupuestarias (como lo han hecho cientos de veces con Scioli o Binner), pero en nombre de causas justas, obligatorias (asegurar los derechos de los que están sin vivienda, los derechos de los que atienden escuelas precarias). Pero no, como siempre en estos diez años, nueva visita, nuevo apoyo incondicional al represor Insfrán, y desmentida pública de todas las críticas que recibe: a reírse junto a quien reprime, persigue y mata. Así se construye miseria; así se recortan derechos en el país de los derechos; así se fortalecen los dueños de la tierra. Una gran imagen de lo que significaron 10 años de kirchnerismo: todo lo demás es cuento.

16/9/2014

La Izquierda Diario

Ayer estuvimos en el lanzamiento, y hoy larga La Izquierda Diario. Mucha suerte ahí¡

Premio Konex, hoy

Hoy -a varios amigos y a mí- nos premian en la Fundación Konex (a Maristella S., a Altamirano y a mí -digo, por mencionar a dos amigos- lo hacen en la categoría de ensayo político/sociológico). Agradecido por estar ahí con ellos¡ Info Konex sobre la premiación, acá

15/9/2014

Arquitectura/ La super-población de Villa 31 como el emblema de hoy

Un buen reportaje al arquitecto e historiador del arte F.Liernur, acá.
Incluye este diálogo:


-Puerto Madero se considera un emblema de la década del 90. ¿Encuentra algún emblema urbanístico de los últimos 10 años?
-Te diría que el emblema de esta época son las ciento y pico de miles de personas más que viven en la villa 31. El fenómeno físico que más me impacta de Buenos Aires en los últimos 10 años es sin duda el crecimiento de la villa 31. Ahí está, como una especie de contra Puerto Madero.

Modos de oponerse

De M.Kohan, no está mal como test opositor, acá.

13/9/2014

Encuentro sobre la obra de Bidart Campos/ Crónica de un fracaso

Pasaron ya algunos días, las aguas se aquietaron un poco, y se me hace más sencillo comentar y reflexionar sobre lo ocurrido en el encuentro sobre la obra de Bidart. A partir de la generosidad y la apertura de los organizadores (AGD/ GF: gracias por la invitación¡), la mesa en la que me tocaba participar era plural y variada. (En sentido estricto, y es lo que se nos habia pedido y lo que decia en la invitación pública que se nos hiciera, nuestro deber era el de analizar  "la recepción de la obra de Bidart" en las cátedras de derecho constitucional: estábamos en un "Seminario" sobre su obra, a diez años de su fallecimiento, como detalla el cartel que se puede ver, abajo).

Sin embargo, me resultaba difícil afrontar el convite: qué decir sobre Bidart, alguien con quien no tuve mayor relación -ni buena ni mala-, a quien no admiraba en términos doctrinarios, y a quien había conocido en circunstancias desafortunadas, esto es, a través de unos pequeños micros que él conducía en la televisión, cuando terminaba la dictadura, y el gobierno del Gral. Bignone tramitaba la transición democrática (Bidart había tenido una relación fluida pero no lineal con la dictadura -había escrito un libro sobre la regulación de la "moral pública" a pedido de Cacciatore -como había alentado, años atrás, la dictadura de Levingston- sin que nada de ello le hubiera impedido avanzar algunas críticas  y algunas preguntas incisivas en relación con las peores acciones del gobierno: Bidart era un liberal católico convencido, con lo bueno y malo que ello podía implicar, en un país como el nuestro).

Cuanto más se acercaba el día de la presentación, más me inquietaba: no quería "aguarle la fiesta" a nadie; no quería incomodar a nadie; quería ser agradecido con quienes me habían invitado; pero a la vez no quería actuar de modo hipócrita -de forma meramente celebratoria- ocultando mis desacuerdos con la "filosofía constitucional" de Bidart. Con muchas dudas, consulté con colegas y amigos qué hacer para no afectar a nadie y al mismo tiempo no silenciar mis disidencias. No fuimos demasiado lejos.

Finalmente, llegó la fecha, y la mesa en la que me tocaba intervenir comenzó. Me precedieron dos colegas (se trataba de una mesa compuesta por todos titulares en derecho constitucional) que habían trabajado más cerca de Bidart, y tenían muy buenos recuerdos de él. Pensé que alguna brecha, algún matiz de diferencia, iba a brotar en esas primeras palabras, pero no: mala suerte. 

Me tocó el turno a mí, entonces. Convencido, hablé de la generosidad de Bidart; de la cantidad de seguidores que tenía en el país; de lo mucho que había escrito; de la forma en que se había aventurado a pensar en los últimos años de su vida -a contramano de parte de la conservadora doctrina- sobre temas urticantes en la disciplina, como los relacionados con los derechos de los homosexuales, el derecho internacional de los derechos humanos, o los derechos indígenas. Hablé, también, de sus intervenciones como "intelectual público;" y del valor de su liberalismo católico, en un contexto como el argentino, tan marcado por el pensamiento conservador-autoritario.

Dicho lo anterior -más de la mitad de mi presentación- hablé de algunas "incomodidades" (fue el término que empleé) que muchos de los miembros de mi grupo de pertenencia académica habíamos sentido frente al trabajo de Bidart. No me referí entonces, en absoluto, a su sinuosa trayectoria política (lo cual podía generar enojos en la ocasión innecesarios); y decidí concentrarme en su labor como constitucionalista. Sostuve entonces que tenía diferencias importantes con el homenajeado, en algunos puntos doctrinarios sobre los cuales él había insistido, tales como un control de constitucionalidad muy amplio; una visión a mi parecer imprecisa sobre la interpretación inconstitucional; y algunas afirmaciones muy fuertes, no respaldadas de modo igualmente poderoso a través de argumentos. Ejemplifiqué lo dicho con el caso de las "cláusulas pétreas" -un caballito de batalla en la carrera académica de Bidart- esto es decir, con las cláusulas constitucionales inmodificables, que para él incluían, también, la confesionalidad del Estado. Me pregunté entonces, como me pregunté siempre, dónde se encontraba el fundamento para una afirmación tan contundente: nunca lo encontré. Exploré algunas posibles respuestas que Bidart podría haber dado pero no dio, y mostré que todas ellas tenían muchos problemas (i.e., el "peso histórico" de tales compromisos; interpretaciones originalistas; etc.).  El ejemplo de las "cláusulas pétreas" -mantuve- ilustraba para mí un modo de pensar el constitucionalismo, con el que no estaba de acuerdo. Luego de lo cual -luego de marcar estos "matices" de diferencia doctrinal con el homenajeado- volví a reconocer su extraordinaria influencia en el derecho local, y terminé mi intervención, pensando que había cumplido con el objetivo propuesto: marcar algunas disidencias, dentro de un planteo afectuoso y respetuoso.

Pero no: ocurrió todo lo contrario. Quien me seguía en el uso de la palabra -otro conocido profesor titular, cuyo nombre no viene a cuento- tomó el micrófono, dijo que se veía obligado a cambiar el eje de su presentación para responderme, y...rompió en llanto (hablaría en lágrimas durante casi toda su presentación, lo cual resultó muy conmovedor para todos). El catedrático me preguntó entonces por qué yo había dicho lo dicho; y por qué alimentaba "divisiones" y enfrentamientos ("tenemos que unirnos los argentinos" -enfatizó...). Su exposición siguió con algunas -creo que injustas- acusaciones contra mí, que tampoco vienen al caso y que prefiero olvidar, pero que testimoniaban su molestia frente a lo que yo había expresado. 

Lo que había previsto como una mesa más bien burocrática, de puro trámite, había estallado en un inmoderado escándalo, contra todo lo que hubiera querido. La mesa terminaría poco después, y me vería obligado a enfrentar otras reacciones amargas (que, por suerte, no incluyeron las de los organizadores, que agradecieron que hubiera dicho lo que pensaba), ante lo que yo había desatado.

Es difícil, luego de lo ocurrido, no preguntarse por el nivel de apertura que muestra (al menos una parte significativa de) la academia jurídica argentina, frente a opiniones que no se ajustan estrictamente a las prevalecientes. Por qué ver las diferencias como formando parte de un problema? Por qué encuadrar el pensar distinto dentro del marco de la deslealtad, del enfrentamiento? 

Finalmente: en lo personal, nada va a cambiar; pienso hoy lo que pensaba entonces. Mirando atrás, en todo caso, encuentro en lo ocurrido una anécdota más bien curiosa: cómo desatar un escándalo, queriendo pasar desapercibido -por ello describo al suceso como la "crónica de un fracaso". Será que a veces no hay manera de señalar diferencias sin afectar a alguien, por más que uno haga el intento. Entonces no hay otra: una vez más, alguno deberá ofenderse, qué vamos a hacerle, y bienvenido que así sea.

11/9/2014

David Sobrevilla: marxismo a la peruana

Falleció en estos días David Sobrevilla (tío de la amiga, e ilustre historiadora peruana, Natalia ídem). Maestro de la filosofía política peruana, pensador que trabajaba solo, de modo independiente, y con fuertes convicciones ideológicas a la vez. Continuó los diálogos a la distancia, con Mariátegui, y estudió a los mejores pensadores de la izquierda y el anarquismo peruano. Con él aprendí, por caso, del notable González Prada, impresionante figura del anarquismo latinoamericano. Homenaje entonces a don David, desde lejos y con afecto. Algunas notas sobre él, su muerte, acá, acá o acá.

Ingreso Universal/ Sin cifras sobre la pobreza

Hace unos días (acá), buen texto de los amigos Lo Vuolo- Barbeito sobre el ingreso ciudadano (ellos son, sin dudas, los ideólogos de la idea, en la Argentina) o, cómo seguir disputando con dignidad, una pelea dominada por delincuentes, cínicos y mentirosos. Ayer nomás, el Ministro de Economía, luego de prohibir que el INDEC publicara las cifras sobre la pobreza, hablaba sobre la inutilidad e ineficacia de todas las mediciones sobre la pobreza: "un pobre más, un pobre menos," decía. Dan ganas de dejarlo todo: que se lleven lo que falta y que no vuelvan nunca más.

9/9/2014

Jurídicas de la UNAM: Pedro Salazar

Confirmaron hoy (acá) que el ilustre amigo Pedro Salazar Ugarte quedó al frente del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM por el período 2014-2018. Impresionante logro: felicitaciones don Pedro!

8/9/2014

ESTE JUEVES LARGA EL SEMINARIO

TODXS INVITADXS, 18 HS, AULA 1, FACULTAD DE DERECHO
TEMA DE LA PRIMERA REUNION: CONSTITUCIONALISMO DIALOGICO (LAS LECTURAS A LA IZQUIERDA)
NO HACE FALTA INSCRIBIRSE (AUNQUE ES PREFERIBLE HACERLO, EN EL DEPTO DE PUBLICO)
NO HACE FALTA VENIR A TODAS LAS SESIONES
NO HAY TRABAJO FINAL, PORQUE EL UNICO OBJETIVO ES LEER Y DISCUTIR
NOS VEMOS

6/9/2014

Protesta/ Sta. Fé

Este lunes, estaré hablando sobre protesta social, en la Universidad del Litoral


Nino/Juicios

La Revista Ñ publica un suplemento sobre los 30 años de la CONADEP. Escribimos una breve nota, a pedido, con Marcelo Alegre, sobre el trabajo de Nino en la política de los juicios.


La política de verdad y justicia de Raúl Alfonsín se nutrió del aporte de muchos luchadores por los derechos humanos, académicos, y dirigentes políticos y sociales. Entre ellos cumplió un papel destacado un grupo de juristas (al que, en los ochenta, se lo conoció como el grupo de “los filósofos”) entre los que descollaba Carlos Nino, fallecido el 29 de agosto de 1993. Nino fue, entonces, uno de los responsables ideológicos del diseño del Juicio a las Juntas.

Existe un registro interesante y temprano del pensamiento de Nino en la materia. Dicho registro proviene de los años de la dictadura, y aparece en las grabaciones de las clases dictadas por él en la Sociedad Argentina de Análisis Filosófico (parte de lo que Diana Maffía llamó “la Universidad de las catacumbas”) en 1982 y 1983. Estas clases fueron editadas y publicadas el año pasado (8 lecciones sobre ética y derecho). En ellas, Nino presentó su visión sobre el curso a seguir para impedir la impunidad de los jerarcas de la dictadura. Uno de los aspectos más ultrajantes de las violaciones masivas de derechos por parte del Proceso, para Nino, fue su carácter clandestino. En tal sentido, afirmó el filósofo, los militares argentinos fueron peores que los Nazis.

Nino concibió a la política de los juicios como abriendo un camino diferente frente a las dos alternativas más claras y dominantes dentro del pensamiento penal. Por un lado, propuso rechazar visiones como las que, en su momento, defendiera Kant –visiones “retribucionistas” que, en los hechos, sostenía parte de la sociedad, cuando pedía “juicio y castigo” para todos los militares vinculados, de un modo u otro, con la dictadura. Para Nino, el retribucionismo no explica por qué la suma de dos males (imponer un castigo sobre quienes causaron un mal), habría de resultar en un bien. En términos políticos, por lo demás, el retribucionismo resultaba, en dicho momento, difícilmente concebible –al implicar el encierro de la totalidad o casi totalidad de los miembros de las fuerzas armadas.

Por otro lado, Nino propuso dejar de lado visiones como las que, en su momento, defendiera Bentham –visiones “utilitaristas” que, también, eran mantenidas por importantes sectores de la sociedad, cuando se mostraban menos preocupados por los asuntos de la justicia que por la no repetición de sangrientos golpes de estado. En tal sentido, el utilitarismo era compatible con la no condena a ninguno de los imputados, en la medida en que, por algún otro medio, se asegurase la finalización de una era de grave inestabilidad política. Para Nino, el utilitarismo tampoco resultaba una alternativa adecuada: no sólo no aseguraba niveles mínimos de justicia, sino que aparecía proclive a tomar a las personas como meros medios para la consecución de fines en principio más importantes.

La política que siguió entonces Alfonsín –la que aconsejó Nino- buscó escapar de las alternativas retribucionistas y utilitaristas dominantes: ni el castigo a “todos”, ni la impunidad o la denegación de justicia. Se decidió, entonces, enjuiciar a los principales responsables de los atroces crímenes cometidos por la dictadura.

Un loco entre los chiflados

 Orgullo nacional. Sobre el "método Bielsa," en Francia, acá

ADC/Corte: El amparo por la educación religiosa en las escuelas públicas salteñas va a la Corte

Felicitaciones a los amigxs de la ADC (x2), acá

ADC/Corte: Los condenados pueden votar en elecciones generales

Felicitaciones a los amigxs de la ADC, acá

5/9/2014

Elster: Las loterías como mecanismo más equitativo que la elección racional

Lindo reportaje a Jon Elster, en inglés, acá. Reafirma una línea sobre la que trabajamos con Félix Ovejero, en nuestro texto para el libro homenaje a Elster, de Julia M., por salir: su camino de gradual desencanto con las ciencias sociales; su creciente escepticismo a medida en que su formación era mayor; su lectura crítica -que se vislumbraba, como aclara, desde un primer momento- sobre la teoría de la elección racional.

4/9/2014

La gran metáfora kirchnerista del año (con pd)

Gendarme simulando ser atropellado por manifestante

Por el nivel de mentira; por la fobia anti-izquierdista; porque busca  romper las protestas mientras dice que las cuida; por el ánimo represivo y vigilante; por el carácter patético de última etapa, que no acierta a tener éxito ni en sus maldades. Reciba el premio a la gran metáfora k del año.

pd.: Excelente¡ Por si faltaba confirmación, el Ministerio de Seguridad, en lugar de condenar lo ocurrido salió a avalar la acción del gendarme, acá. Sostuvo que se hizo lo requerido desde el Ministerio. Bueno saberlo¡ (No olvidemos que luego del penoso hecho, el conductor fue golpeado y esposado). La primera como drama, la segunda como farsa, la tercera, de modo simplemente patético.