20 de dic. de 2014

Brasil 8: Macunaíma

En una dificultosa revisión del viejo cine brasileño, vi en estos días Macunaíma (1969), film basado en un libro clásico de la literatura brasileña -símbolo del modernismo brasileño- que lleva el mismo nombre y que fue publicado por Mario de Andrade en 1928. En su versión filmada, Macunaíma aparece como una obra tropicalista/surrealista/anárquica, en donde casi cualquier cosa puede pasar: un anti-héroe negro que es concebido por una mujer anciana y blanca; que nace ya con cuerpo de adulto; que al tiempo se convierte en blanco; que posee una familia que mezcla las "tres razas" del país (población blanca, negra, nativa); que en medio de las desgracias marcha a la gran ciudad; que se involucra con una terrorista; que tiene un discurso anti-dictatorial, anti-autoritario, anárquico (la película, insisto, es del 69); que tiene como principal rasgo su carácter perezoso; que se desencanta finalmente de la ciudad, y se decide a volver a la seca tierra de sus orígenes. La película es libérrima, hipposa, caótica (resultó escandalosa en los Estados Unidos, cuando se la estreno décadas después). Se basa, como el libro, en leyendas populares; mitos de la brasileñidad; proverbios y fábulas locales: un compendio sesentista del folclore  del país.

18 de dic. de 2014

Justicia Legítima y el nuevo juez electoral/ Postdata: son farsantes

Si una centésima parte de los reclamos de Justicia Legítima por una justicia más democrática, diferente, más independiente, fueran ciertos, debería salir ya en bloque a condenar la impresionante designación, contra lo que sostiene la Corte, de una persona -secretario- incompetente, como juez subrogante en el cargo más importante de la justicia electoral. Abrimos un compás de espera, con esperanza. Si la organización o sus principales miembros no se pronuncian masivamente en contra, habrá que pensar que son parte protagónica de la destrucción de la justicia nacional: unos farsantes (la razón es obvia: el gobierno no nos escucha a nosotros, pero a ellos sí. Esperamos el pronunciamiento).

P.d.: Vencido el plazo, simplemente afirmamos que los de JL son unos farsantes. Proclaman la independencia, pero favorecen la dependencia máxima; proclaman la democracia, pero aceptan el nombramiento de un juez por la ventana; proclaman la justicia, pero avalan que se pase por encima a una compartida jurisprudencia de la Corte. Por favor: simplemente no prediquen más. Valores no tienen ninguno.

Dos padres sin hijos

Por las malas razones, un juez porteño bloquea la posibilidad de que dos padres argentinos reciban a sus mellizos, que fueron gestados por sustitución en México. Nota sobre la angustiosa situación, acá:
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-262191-2014-12-18.html

Pujol o el viejo truco de subir el volumen de la ideología para cubrir de ruido al delito

Durante los años que enseñé en Barcelona, me encariñé con la ciudad, su gente y su riqueza cultural, pero siempre me irritó infinitamente el discurso nazionalista dominante, fogoneado entonces por el "major" Jordi Pujol, al frente de Catalunya durante una veintena de años. Pujol, en particular, articulaba sus presentaciones en torno al agresivo eje del "hecho diferencial" que -en su opinión, como la de tantos- distinguía a los catalanes frente a los "aprovechadores" del sur, andaluces y extremeños en particular (una excelente réplica contra su discurso xenófobo -del tipo "el andaluz no es coherente, es anárquico"- la publicamos acá, hace un buen tiempo). Ahora, el 27 de enero lo juzgan a don Pujol , acusado de fraude fiscal y blanqueo de capitales por unos 20 millones de dólares (acá). Una vez más, el viejo truco bien conocido en nuestro pago: cacarear ideología, para correr la atención de los propios crímenes.

17 de dic. de 2014

Brasil 7: Darcy Ribeiro. La utopía del intelectual indignado. Áulicos e Iracundos

Leo un libro formado por distintos reportajes, hechos en distintas etapas de su vida, a Darcy Ribeiro (de la colección Encontros, de Brasil, que dedica toda una serie a conversaciones de este tipo). En una de las entrevistas, que lleva por título el de este post, Ribeiro habla de dos formas de intelectuales, que reconoce en Brasil: "la más numerosa es la de los áulicos, los ayudantes del orden establecido, aquellos que están contentos con el mundo tal cual es, y hacen su papel" (cobrando, habitualmente, buenas cifras para defender el orden político imperante). Por otro lado "se encuentran los iracundos, los intelectuales rabiosos" -los indignados del título- dentro de los cuales estarían personajes como el tremendo cineasta Glauber Rocha.

A Rocha (DR tuvo la oportunidad de hacer un emocionado discurso, tomando todavía el cajón que llevaba a GR, durante su funeral), lo presenta como un "hombre indignado que denuncia, que muestra el país que encarna el pueblo brasileño". Con Glauber -agrega- "nunca el pueblo brasileño habló tan alto, tan bello" 

Estado narco

Buena nota de Alberto F., acá

16 de dic. de 2014

Perplejidades

Qué lectura, que no implique negocios encubiertos o el encubrimiento del delito, explica que hoy se acabe de aprobar el plan de adecuación de Telefé/Telefónica de España, prohibido por la Ley de Medios; que se empodere, al mismo tiempo, a través de la Secretaría de Inteligencia al general Milani (protegido en lugar de perseguido desde la Procuración General); que se modifique la Ley de Medios para permitir el ingreso de los grandes grupos como el de Telefónica o el de Slim -grupos contra los cuales se había argumentado para favorecer la aprobación de la misma Ley de Medios que ahora se modifica? Realmente alguien cree que algo de todo esto tiene que ver con convicciones ideológicas, o una preocupación por los que están peor?



15 de dic. de 2014

Boudou/Barcelona

Muy bueno



http://revisbarcelona.com/encuentran-negocio-transparente-boudou-pero-de-1985/

"Moderada algarabía oficial: encuentran un negocio totalmente transparente en el que habría estado involucrado Amado Boudou, pero data de 1985. Oficinas del Senado y redacciones de medios oficialistas celebraron la inesperada aparición de documentos que probarían la participación del cuestionado vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, en un negocio cuya transparencia y legalidad estarían fuera de toda discusión." 

Carta abierta de Boaventura de Sousa Santos al Presidente Correa

Correa en su precipicio
http://es.scribd.com/doc/250071660/Carta-Abierta-Al-Presidente-Rafael-Correa12Diciembre2014

14 de dic. de 2014

RACING ES EL CAMPEON



Brasil 6: El STF validando la Ley de Amnistía

La decisión del Supremo Tribunal Federal, en el 2010, validando la Ley de Amnistía promovida por la dictadura -pactando la transición democrática- siguió a una presentación de la Orden dos Advogados de Brasil (OAB) pidiendo la revisión y anulación de la misma, en lo referido al perdón dado a los policías y militares acusados de practicar actos de tortura durante el período dictatorial. El STF consideró el pedido improcedente por 7 votos a 2.

Votaron a favor de la ley los ministros Eros Grau, quien -luego de un largo repaso del contexto en que se dictó la ley- mantuvo que el Poder Judicial no tenía el poder de rever el acuerdo político de transición, que llevó a la amnistía. Del mismo modo votaron Gilmar Mendes, Marco Aurélio, Celso de Mello, y Cesar Peluzo, y las ministras Carmen Antunes y Ellen Gracie. Mientras tanto, pidieron la revisión de la ley los ministros Ricardo Lewandowski y Ayres Britto (no participaron de la votación Joaquim Barbosa, en licencia médica, y Dias Toffoli)

Los argumentos en defensa del sostenimiento de la Ley fueron -como suelen serlo- muy flojos, e incluyeron irrelevantes vaguedades retóricas del tipo "sólo un hombre que perdona, sólo una sociedad superior calificada por la conciencia de los más elevados sentimientos de humanidad, es capaz de perdonar"; afirmaciones insostenibles y falsas, del tipo "una sociedad que quiere luchar contra sus enemigos íntimos con las mismas armas, con los mismos instrumentos, con los mismos sentimientos, está condenada al fracaso histórico" (nadie le propuso al Tribunal que optase por usar las mimas armas que el Estado terrorista); o sentimentalismos como que "si...cada pueblo resuelve sus problemas históricos de acuerdo con su cultura, sus sentimientos...y también con su historia, el Brasil hizo una opción por el camino de concordia", que resultan además mentirosos (no hay ningún fracaso histórico en la decisión de no perdonar).

Las afirmaciones anteriores provienen del voto del presidente del Tribunal entonces, Cezar Peluso, quien pronunció el último y fundamental voto en el fallo. Peluso ofreció varios argumentos para mantener su posición:

1) Que la ley no violaba el principio de igualdad, porque se refería tanto a los partidarios como a los opositores del régimen -lo cual no es un buen argumento porque el principio de igualdad se viola, en principio, en relación con todos los demás ciudadanos, y sobre todo con los condenados por crímenes menores, pero no amnistiados.

2) Que la ley se basó en un acuerdo que tuvo legitimidad social y política en el momento histórico en que se celebró -otro mal argumento, sobre todo a la luz del modo en que las propias restricciones impuestas por el marco de una dictadura socavan al extremo cualquier idea de legitimidad democrática.

3) Que no se trataba de un caso de auto-amnistía, como sostenía la OAB, porque la ley fue producto de un acuerdo hecho en el ámbito del legislativo -otra mala idea, nuevamente, cuando se refiere a una decisión tomada bajo el imperio de la ley militar, y un sistema institucional diseñado por la dictadura, a su medida.

4) Que la petición de la OAB era estéril, porque aún si su demanda se considerara procedente, ella no podría tener repercusión práctica, ya que todas las acciones se encontraban prescriptas -lo cual tampoco es valioso, dado que la prescripción se apoya, justamente, en la imposibilidad de perseguir los crímenes determinada por una ley inválida, hecha por sus propios beneficiarios.

13 de dic. de 2014

Massimo Pavarini, sobre la abolición de la cultura de la pena

Para quien le interese, y para quien no conozca bien al personaje, reportaje (en italiano), acá

Brasil 5: La ley de amnistía de 1979 es inválida

Luego de presentar su importante informe sobre las gravísimas violaciones de derechos humanos cometidas durante el tiempo de la dictadura, la Comisión Nacional de la Verdad de Brasil pidió la anulación de la ley de amnistía, y el castigo de los responsables de los graves crímenes. Estamos de acuerdo con lo primero, no necesariamente con lo segundo. Pero vamos sobre lo primero.

Una ley de amnistía no es, por serlo, inválida, como sostendría sin razones la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Inválidos son ese tipo de criterios autoritativos y poco fundandos. La amnistía puede ser el resultado de un acuerdo democrático amplio e inclusivo, orientado a transitar algunas de las peores angustias que una sociedad democrática puede atravesar -es lo que ocurrió en el caso de Uruguay.

No es el caso de Brasil. La ley 6683, del 28 de agosto de 1979, fue dictada con la dictadura en el poder, bajo la presidencia de Joao Batista Figueiredo. A partir de lo cual, los brasileños tienen una excelente razón para pedir la invalidación de la ley, y el Supremo Tribunal Federal una buena razón para decir lo que debe decir: "nos equivocamos, porque en el 2010 debimos invalidar en lugar de validar la amnistía."

Envueltos en la verguenza legal de desdecirse, existe el alto riesgo de que algunos magistrados brasileños, al menos, apelen a la mentira generalizada a la que apelaron en su momento algunos miembros de la Corte Argentina: "invalidamos ahora lo que validamos antes, por la llegada de una novedosa decisión de la Corte Interamericana, frente a la cual no tenemos opción". No es así: ésa es una excusa para ocultar el error que cometieron, y justificar una decisión que están tomando hoy por malas razones politicas.

Lo que los magistrados deben hacer, entonces, es decir la verdad, y apelar al buen argumento democrático, que lo tienen de su lado -al argumento democrático que no es vacío ni formal: las leyes dictadas por la dictadura -mucho peor, en su propio beneficio- gozan de una presunción de invalidez, contraria a la que rige en el caso de normas discutidas y afirmadas por toda la comunidad. (Es, sin ir más lejos, lo que sostuvimos en la Argentina, desde muy temprano, en contra de la ley de auto-amnistía promulgada por el General Bignone -en tiempos, en que, por ejemplo, el peronismo la avalaba, como luego todas sus figuras, incluyendo a los legisladores kirchneristas de santacruz, avalarían alegremente la amnistía menemista).

No entiendo cómo es que los colegas brasileños no apelan a éste argumento, que es el que verdaderamente importa. No entiendo por que oscilan entre la aceptacion dogmatica de lo que dijera, equivocadamente, el STF, o la aceptacion dogmatica de lo que dijera, equivocadamente pero en sentido contrario, la Corte Interamericana. No entiendo por qué algunos ya apuntan a esconderse bajo la alfombra autoritativa de la Corte Interamericana, para decir torcidamente lo que podrían decir derechos, con voz clara y con la frente en alto.

12 de dic. de 2014

Brasil 4 : Ley de Amnistia

Como pensar la ley de amnistia en Brasil, dictada por el Congreso el 28 de agosto de 1979, y validada luego por el Supremo Tribunal Federal (en el 2010!)? En estos dias, uno de los miembros del Tribunal, Luis Roberto Barroso, ha comenzado a poner en duda la validez de lo decidido por el STF, alegando la doctrina fijada posteriormente por la Corte Interamericana.

Brasil 3: El podio cultural

1) Hector Villalobos (música clásica)
2) Darcy Ribeiro (antropología social)
3) Glauber Rocha (cine)

Qué podio¡

Brasil 2: Comisión de Verdad y Ley de Amnistía

Finalmente se expidió la (muy notable) Comisión de Verdad en Brasil, e identificó a 377 personas, agentes del estado, como comprometidas en gravísimas violaciones de derechos humanos. Por otro lado, consideró que la amnistía que se diera en 1979 es incompatible con el derecho local e internacional. Menudo problema para la Corte brasileña, que la respaldó en su momento; y para el actual gobierno, que sigue respaldándola.

Brasil 1: Ministerio Público y Petrobras

El Ministerio Público Federal de Brasil denunció a 35 personas por participar de una operación de lavado y evasión de dinero desde Petrobras. El gobierno de Dilma, en su peor fase, salió a reprender...al Ministerio Público. Desde una perspectiva argentina, sorprende: el Ministerio Público no es "militante," y puede mostrar independencia del gobierno¡

11 de dic. de 2014

Trabajo de presos: Deconstruyendo el fallo (impresionante)

Quedé azorado al leer con detalle la "argumentación" del fallo referido en el post anterior. Insisto: si la opción es más o menos derechos para los presos, siempre diré más, aunque mi problema sea con el encierro. Quiero decir: no estoy entre los que se horrorizan con el fallo por su resultado. Me horrorizo por el modo en que se "argumenta," y porque lo veo como extraordinario ejemplo del modo en que los jueces argumentan en esta Argentina: cualquier cosa. Cito a cualquiera para decir lo que se me ocurre. Infiero lo que tengo ganas del lugar donde se me ocurre.

Veamos. En el cuerpo del fallo, y como "argumentos" (voy PARRAFO POR PARRAFO del voto de AS, para no incurrir en arbitrariedades) nos encontramos con:

1) Citas de Kirchheimer, Melossi, Pavarini, que resultan no sólo un pavoneo inexplicable, sino incomprensible a la luz del fallo: ninguno de ellos hubiera aceptado ni el trabajo en la cárcel, ni la cárcel, y aquí son citados para avalar el trabajo en cárcel. Notable.

2) La cita de Salvatore, que viene inmediatamente luego, y que pretende "argentinizar" a las anteriores, tampoco sirve para nada: se trata de un historiador argentino, de la Di Tella, que trabajó sobre el castigo (descriptivamente), y la frase que se recupera de él (acerca de las razones del nacimiento de la prisión en el país) no aporta nada, más que el florearse, a la resolución del fallo.

3) Se vuelve luego a Pavarini, para hablar de la tríada trabajo-cárcel-fabrica: insisto, Pavarini está tratando  de mostrar los lamentables paralelismos entre cárcel y fábrica, no de mostrar el valor del trabajo en cárcel. Es decir, por ahora venimos 3 a 0 abajo, y seguimos en búsqueda de algún argumento para decir lo que queremos decir.

4) Pavarini hablando de la cuestión religiosa. Seguimos la búsqueda.

5) Aniyar de Castro diciendo que la cárcel tomó a la fábrica como modelo. No salimos del 0.

6) De repente, triple salto mortal y estamos en que en las últimas décadas se empezó a bajar el gasto en las cárceles. Ooooops. Adónde me estarán llevando?

7) Llegamos a los 90, a los medios de comunicación, y al uso del trabajo en la cárcel, que se recupera. Ok, a la luz de todo lo anterior, sabemos que hablamos de explotación sobre la tortura sobre la explotación. O sea que no justificamos nada. Pero seguimos avanzando y esperando.

8) Viene cita de Wacquant, cómo no. Pero recordemos: todas estas citas apoyan, si algo, el no encierro y, por supuesto, la no explotación del encerrado. O sea: ni una a favor.

9) De repente llega Robert Castel, de otro palo por completo: Quién lo invitó a esta mesa? Qué hace aquí? Se habla entonces (cita ya muy recuperada por los medios, que parece que es la parte que entendieron) de que la inseguridad social y la civil van juntas y están mal. Uy, qué es este embrollo.

10) Triple carnero mortal y...(adónde llegamos???) llegamos a que "En particular (????) y en lo "atingente al trabajo", está el PIDESC y los presos seguro que no pueden ser ajenos al derecho al trabajo¡¡ Cóoooooooooomo???? De dónde salió???? Veníamos con una decena de argumentos en contra de la cárcel y el trabajo, y de repente estamos 1 a 0 a favor del trabajo??? Ok, así se argumenta judicialmente en la Argentina. Por favor: lean el fallo, esto es insólito. Sépanlo.

11) De repente, hay una "doble valencia de derecho-deber del recluso", que no tiene vínculo con nada de lo dicho hasta aquí. Me están vendiendo gato por liebre, es claro, pero me agregan un montón de citas de artículos de ordenamientos extranjeros.

12) Se nos dice ahora, no sabemos cómo, que el trabajo obligatorio de los presos está prohibido, pero de ningún modo otro tipo de trabajo. La razón? Una cita de Andrew Coyle que lo dice, hablando desde Gran Bretaña, infierno de los privados de libertad, si alguno.

13) Luego viene curiosísima cita de un trabajo sin autor aparentemente presentado en Madrid, que dice (cito) que "desde hace tantas décadas" los presos tenían (no sabemos dónde ni por qué ni quién lo dice) derechos laborales.

14) Y llegamos, por fin, a que (cito, esto es increíble) "en nuestro medio, cabe afirmar sin hesitación" !¡¡¡ (hesitemos tranquilos, que esto es completamente insostenible) que la prisión no implica la prohibición de trabajar. La fuente de este argumento es...la no hesitación de que se requiere la resocialización del preso¡¡¡¡¡ Insisto: para re-socializar encerramos, aislamos, y ahora fundamos el trabajo carcelero sin hesitación.

15) Esto sería consecuente con lo establecido por la CN sobre las cárceles sanas y limpias...es decir????? De qué modo?????

16) En conclusión (?????) se infiere que el trabajo en la cárcel es un derecho (????). De dónde???????

17) Luego vienen algunas estadísticas, para mostrar la seriedad del trabajo.

Me detengo acá: hay un problema gravísimo en esta forma de razonar: acumulando opiniones, no armamos un argumento; el juez no elabora dos líneas de pensamiento propio, sino que junta papeles, acumulándolos. Mucho peor: infiere de los autores y textos que cita, apoyos que esos autores y textos no le confieren. Más aún: se trata de autores y textos provenientes de cualquier tiempo y lugar, que sin duda pueden ser desmentidos o contrabalanceados por una junta de autores y textos provenientes de otros tiempos y lugares. Entonces? De qué se trata esta manera de razonar? Por qué deberíamos convencernos de lo que el fallo dice? No se trata de persuadir al ciudadano de a pie, y de demostrarle que -pese a lo polémico de tal decisión-  la decisión tiene sentido?


10 de dic. de 2014

Sobre el derecho laboral para los presos

Enorme indignación generó, en ciertos círculos (en absoluto en el nuestro), la decisión de la Cámara Federal de Casación Penal, sobre el régimen laboral que debe regir también para quienes están privados de libertad. El amigo Gustavo M., como es habitual, hace un excelente primer análisis del fallo, acá. Allí llama la atención sobre varios temas relacionados con el fallo, pero me interesa destacar algunos de ellos, sobre uno de los votos en particular (el de AS): lenguaje innecesariamente oscuro, obtruso y excluyente; discurso para la propia tribuna; cero empatía con parte importante de la sociedad, que necesita saber cómo se explica lo que muchos perciben como un raro privilegio. Toda la razón para don GM.

De mi parte, quiero agregar otro primer análisis del fallo, para señalar unos (primeros) pocos puntos:

* En lo personal, no veo como problema el "salario", sino el encierro.

* El fallo (que en todo caso, si objeto, es por razones como las que da GM), ayuda a naturalizar el encierro.

* Los problemas con el encierro son muchos obvios. Para no repetirme menciono dos: Uno, es siempre una muestra de irracionalidad encerrar y excluir, con el objeto de incluir al liberar. Dos, damos una respuesta única, homogénea y brutal, para conductas diferentes, heterogéneas, de gravedad muy diversa.

* Hay un problema particular en la Cámara, en torno a lo Penal, y es el modo en que suscribe una visión no sólo tradicional-dogmática, sino binaria y simplista, sobre el castigo: adentro o afuera; preso o libre; castigo o no castigo (Dicen: "El trabajo digno dignifica al hombre"¡!¡¡Por favorrrr¡). Es una aproximación atrasada e irracional: las respuestas de reproche debieran ser por completo diversas, frente a conductas diversas. La respuesta garantista, en tal sentido, no es "libertad", es decir, "nada": el garantismo requiere acción integradora, no omisión que se desentiende y lava las manos.

* La aproximación que muestra el fallo, frente al castigo, es propia de las sociedades capitalistas del siglo xix, las que criticaba Marx. Sociedades distinguidas por el trabajo disciplinado(r) y la coerción estatal: trabajo-explotación-encierro-fuerza bruta. Es una mirada demasiado vieja. Por eso, insisto, debe partirse del encierro como problema, no como presupuesto natural.

* Hay una idea de derechos extraña, sobre la que quisiera volver: los privados de libertad están privados de todos sus derechos esenciales; están des-ciudadanizados y animalizados, pero nos interesamos por su condición de trabajadores.

* Hay, también, una visión, si se me perdona, muy kirchnerista, esto es, muy de esta época: los problemas de violaciones de derechos gravísimas se resuelven tirando dinero sobre la mesa. Y no. Los problemas de la tortura se resuelven con el fin de la tortura. Luego vemos el resto.


7 de dic. de 2014

Duff, democracia y nosotros

Despacito, despacito, despacito, venimos armando el compilado de textos de Antony Duff, sobre derecho penal, desigualdad y democracia, para publicar en la colección de Igualitaria. Los escritos que seleccionamos hasta ahora son buenísimos, y para colmo esta semana recibimos una gran yapa: Duff nos regala un texto, que escribe directamente para nosotros, titulado "Un derecho penal democrático."

En este inédito que nos manda, Duff insiste sobre algunos temas que le importan mucho -contar con un derecho penal "no exclusionario"- y plantea por primera vez, aunque sea al pasar, algunas preocupaciones que desde acá mismo impulsamos, y motivamos en él: una referida a la creación democrática del derecho penal.

En cuanto a lo primero, Duff explora formas de castigo (que pueden ser) no exclusionarias, sino inclusivas: desde la multa, hasta el servicio comunitario y la probation. A ello le agrega algunas consideraciones interesantes sobre cómo tornar a la cárcel (reservada para pocos y gravísimos casos) una respuesta menos exclusionaria. Se refiere entonces a varias medidas, incluyendo (dedicado a LF) la preservación del derecho al voto. Este derecho, nos dice Duff, "es definitorio de nuestro compromiso político y de nuestra autoridad como ciudadanos" (contrasta entonces su propuesta con los dichos del conservador inglés David Cameron, cuando afirmara que le generaba "daño físico" el solo contemplar la posibilidad de que los presos voten).

En cuanto a lo segundo, Duff se pregunta acerca de "hasta dónde y de qué modo es que el derecho penal debe buscar el compromiso de los ciudadanos, como colaboradores (y no meros sujetos que obedecen) en la empresa de gobernar sus propias conductas a partir de sus normas." La cuestión, aclara Duff, incluye la pregunta acerca de qué rol es que los ciudadanos deberían jugar "en el proceso legislativo, o en "otros procesos a través de los cuales se construya o se declare la ley," en su formulación o en su creación.

Retiro 4: San Miguel del Monte

Primero fue San Pedro
Después San Antonio de Areco
Luego siguió Chascomús
Y ahora San Miguel del Monte

Así cerró el 4to gran Seminario/Retiro de la Cátedra, para la renovación doctrinaria, discutiendo textos y fallos locales y extranjeros.

La Gran Marcha sigue su avance¡

5 de dic. de 2014

Tushnet y la Corte Roberts

Leo el último libro de Mark Tushnet, In the Balance. Law and Politics on the Roberts' Court. En él, MT trata de hacer un balance de lo actuado por la Corte Roberts. El libro comienza con una cita de ese mismo Juez conservador que encabeza hoy la Corte -Roberts- que sería retomada poco después -llamativamente- por la demócrata Elena Kagan (también Jueza en la misma Corte). Ambos, en las audiencias previas a sus respectivos nombramientos, recurrieron a la metáfora del árbitro (central en la teoría de nuestro cercano John Ely): "Mi misión será la del árbitro, es decir, la de aplicar las reglas, no la de crearlas" (en Ely: "hacer cumplir el reglamento, en lugar de jugar el juego"). La metáfora se ha convertido en la forma más elegante de eludir el peso de la pregunta crucial en tales audiencias, y viene sirviendo para ocultar a la vez los problemas obvios generados por la interpretación del derecho. Grave¡

Un segundo punto interesante: MT identifica en el contrapunto "Roberts-Kagan" al gran conflicto o punto de tensión interno a la Corte. MT sitúa la disputa por el liderazgo intelectual de la Corte en la puja que se da entre ellos dos: cada uno de  ellos representa un modo diferente de articular el balance entre derecho y política.

Un tercer punto que destaco, aunque él no lo sobre-enfatice, es su "cifra estimativa" según la cual "el 90 por ciento de los jueces deciden su voto en un 80% de los casos políticamente salientes en formas que pueden derivarse de las prioridades propias de su (proveniencia ideológica -pro republicanos o pro demócratas)."

Un cuarto punto tiene que ver con su certeza de que el proyecto conservador "La Constitución en el 2000" (respecto del cual, allí -como acá- se retrucó con un "La Constitución en el 2020) se terminó por convertir en el "manual de instrucciones" de la Corte Roberts, gracias al empuje de jueces como Alito, Thomas y Scalia, fundamentalmente.

Un último punto, central en su trabajo, y que en tal sentido marca a todo el libro, es que la Corte Roberts se constituyó, ante todo, como una "Corte pro-business"- amigable con los intereses empresarios. MT cita, por caso, a un estudio hecho por Lee Epstein, el Juez Richard Posner, y el economista William Landes, mostrando de qué modo, con Roberts, y en los últimos 5 años las decisiones "progresistas/liberales" de la Corte, en materia económica bajaron del 54 por ciento al 38 por ciento. No sorprende pero amarga.

4 de dic. de 2014

Declaración por Chubut

EXIGIMOS LA DEROGACION DE LA LEY PROMINERA,
EL URGENTE TRATAMIENTO LEGISLATIVO
DE LA GENUINA LEY DE INICIATIVA POPULAR
Y LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL

(Enviar adhesiones a: iniciativapopularchubut@gmail.com )

El martes 25 de noviembre de 2014, la legislatura de la provincia del Chubut debía votar positiva o negativamente por una ley de iniciativa popular contra la megaminería, que impulsaba la población, y que contaba con el aval de 13.007 firmas (más del 3% del padrón electoral, según exige la Constitución provincial). Las posibilidades de que este proyecto de ley fuera aprobado eran importantes: la intensa movilización social, el hecho de que la localidad de Esquel fuera pionera en la lucha argentina contra la megaminería, la argumentación ambiental que sustentaba dicho proyecto y el convencimiento de que cada vez se hace más difícil imponer verticalmente la megaminería sobre las poblaciones, habían convencido a una parte no menor de la dirigencia política chubutense en favor de la misma. Además, se agregaba que, por primera vez, se aplicaría un mecanismo de democracia semidirecta, previsto constitucionalmente, que abría a una nueva instancia de participación de la ciudadanía.

Unas semanas antes de la votación, el lobby de la minería transnacional activó la alerta a través de una agresiva campaña mediática, buscando generar temor en la población acerca de las consecuencias de esta ley y tratando de "ignorantes" a amplios sectores de la sociedad chubutense, o bien, insistiendo en que no había habido “debate” sobre el tema minero. Lo cierto es que en Chubut el debate sobre la megaminería se viene dando desde 2002, tal como se vio reflejado en la consulta pública realizada en Esquel, en 2003, refrendada luego por una ley provincial 5001, que prohíbe la megaminería con sustancias tóxicas. Era esa ley la que la iniciativa popular presentada por la población ahora buscaba complementar.

Sin embargo, el 25 de noviembre, en lugar de tratar el proyecto de la ciudadanía, el Frente Para la Victoria junto con aliados del Partido Justicialista, impulsó otro proyecto de ley, con el mismo nombre, muy diferente (en su letra y en su espíritu), que distorsionaba claramente el sentido propuesto por la iniciativa ciudadana, abriendo las puertas a la posibilidad de la megaminería en Chubut.

A esta verdadera burla de la iniciativa popular, le sucedió un día después otro escándalo, cuando se difundió una foto de un diputado oficialista, quien en plena sesión legislativa, recibió mensajes en su teléfono celular con instrucciones sobre la redacción de la ley aprobada, por parte de un Gerente de la transnacional minera Yamana Gold... (véase foto abajo)


La fotografía es inobjetable e ilumina sobre dos hechos claramente perturbadores que aparecen como el gran signo de estos tiempos: primero, la complicidad cada vez más explícitas entre poder político y compañías transnacionales mineras; segundo, el rechazo y bastardeo de los dispositivos democráticos existentes y por ende, la regresión del sistema democrático. 

Pese al escándalo, en lugar de vetar la ley sustituta, sancionada en medio de tantas irregularidades y escándalos, el gobernador chubutense continuó con esta farsa y se apresuró a promulgar esta ley, que beneficia ostensiblemente a los sectores mineros.

Queremos manifestar nuestro repudio por lo sucedido en la Legislatura de Chubut. Como intelectuales, académicos, profesionales y artistas, comprometidos con nuestra realidad, no podemos dejar que todo esto caiga pronto en el olvido (tenemos muchos ejemplos de ello) o en la indiferencia social (como si fuera una cuestión provincial que ocurre lejos de la gran capital). Lo que sucedió en Chubut no es un hecho más; es en realidad una clara ilustración del modo en cómo el poder político es “hablado” por las grandes corporaciones económicas.

Sostenemos que no es a través de la institucionalización del fraude, ni de la corrupción, tampoco de la criminalización o de la represión, que los conflictos relativos a la megaminería pueden resolverse, sino por la vía de la genuina democratización de las decisiones, tal como propone hacerlo la ley de iniciativa popular presentada por la ciudadanía chubutense.

Estamos a tiempo todavía. Por ello, exigimos la urgente derogación de la ley aprobada por el oficialismo, que se investigue judicialmente todo lo ocurrido en la legislatura del Chubut y se trate, de una vez por todas, la ley de iniciativa popular presentada por la ciudadanía.


Primeras Firmas:

Maristella Svampa (socióloga, escritora)
Roberto Gargarella (constitucionalista, sociólogo)
Enrique Viale (abogado ambientalista)
Diana Dowek (artista plástica)
Ezequiel Adamovsky (historiador)
Norma Giarracca (socióloga)
Diana  Kordon (médica psiquiatra-psicoanalista)
Miguel Teubal (economista)
Ruben Lo Vuolo (economista)
Alfredo Saavedra (Arquitecto, docente)
Lita Stantic (Cineasta)
Ruben Szchumacher (Actor, director de teatro)
Gabriela Massuh (Editora y escritora)
María Inés Luchetti (Licenciada en Comunicación Social)
Alicia Lissidini (socióloga)
Pablo Bergel (sociólogo, Legislador CABA)
Mirta Alejandra Antonelli (Docente Investigadora)
Yaco Tieffenberg (pediatra, educador médico, magister en salud pública)
Héctor  Bidonde (Actor)
Observatorio Petrolero Sur 
Adrián Gorelik (historiador)
Débora Cerutti (investigadora, periodista)
Lucila Edelman (Psiquiatra)
Héctor Alimonda (sociólogo)
Jose Luis Janezak (Abogado, Ambientalista)
Ariel Slipak (economista)
Roberto Ochandio (geográfo)
Leonardo Pérez Esquivel (sociólogo)
Pablo Stefanoni (periodista, historiador)
Horacio Tarcus (Historiador)
Pablo Bertinat (Ingeniero, Taller Ecologista de Rosario)
Marcela Cecilia Marin (Lic en Letras Modernas FFyH, UNC- CONICET)
José Luis Bonifacio (Profesor e Investigador de la UNCo)
Matías Estévez (documentalista, Neuquén)
Sebastián Scolnik (sociólogo)
Patricia Collado Mazzeo (socióloga, investigadora CONICET)
Pablo Alabarces (Sociólogo)
Marian Sola Álvarez (socióloga)
Marcelo Giraud (Geógrafo)
Augusta Rabinovich (Profesora)
Eliana Canafoglia (Docente-investigadora FCPyS UNCuyo)
José Ignacio López Vigil (Radialistas Apasionadas y Apasionados)
Carlos Adolfo Seara (Geólogo - Especialista en Hidrogeología),
Carlos Altamirano (Historiador)
Emilio Taddei (Sociólogo)
José Seoane (sociólogo)
Alcira Argumedo (Socióloga, Diputada nacional)
Lautaro Vilo (Actor y dramaturgo)
Dario Rodríguez Dutch (Abogado)
Magdalena Odarda (Senadora Nacional)
Daniel Perez S. (Técnico Sup. en Gestión Ambiental)
Mario Mazzitelli (Político, PSA)
Lorena Bottaro (Socióloga)
Silvia Leanza (Géografa, Fundación Ecosur)
Patricia Pintos (geógrafa, investigadora UNLP)
María Belen Aliciardi (Abogada -UNC- especialista en Derecho Ambiental)
Maria Luisa Pizzi (Ingeniera Agrónoma)
María Gisela Hadad (Socióloga, UBA)

Diego Rojas (periodista)
Federico Schuster (Sociólogo-Uba)
Nora Correas (artista)
María Soledad Boero (docente U.N.Cba)
Cecilia Laskowski (docente, arquitecta)
Juan Villafañe (Ingeniero, Secretario del INPADES)
Margarita Do Campo (Investigadora Independiente CONICET)
Carlos Inza (médico)
Leo Grela (Comunicación Popular, CMQT en FM Alas)
María Belén Hirose (antropóloga, docente)
Silvio Schachter (Arquitecto)
Pablo Ortemberg (historiador)
Martin Marroncle (Docente-Historiador-Poeta)



Apoyos internacionales:

Boaventura de Sousa Santos (Filósofo y Sociólogo, Portugal) - Alberto Acosta (Economista Ecuador)- Edgardo Lander (sociólogo, Venezuela) - Enrique Leff (sociólogo, filosofo ambiental)- Raúl Prada Alcoreza (politólogo, Grupo Comuna, Bolivia) - Pablo Ospina (historiador, Ecuador); Raquel Gutierrez Aguilar (investigadora, Universidad de Puebla, Mexico), Javier Gómez Aguilar (Economista, Bolivia) - Tatiana Roa Avendaño (Censat Agua Viva, Colombia) - Pilar Lizarraga (Geógrafa, Bolivia) - 
Emiliano Teran Mantovani (sociólogo, investigador CELARG Venezuela) - Catalina Toro Perez (Profesora, Universidad Nacional de Colombia) - Eduardo Gudynas (Ambientalista, Uruguay) - José Luis Exeni (comunicador, Bolivia) - Esperanza Martìnez (Bióloga, Oilwatch, Ecuador) - Elizabeth Peredo Beltran (Psicóloga social, Bolivia) - Mario Rodriguez Ibañez - (Red de Diversidad, Bolivia), Alejandra Santillana (Feminista, Ecuador) - Klaus Meschkat (sociologo, Leibniz Universitaet Hannover, Alemania) - Ulrich Brand (Universität Wien, Austria) - William Sacher (Ingeniero en hidráulica e hidrologia, Francia/Ecuador) -Pablo Iturralde (Investigador del CDES, Ecuador) - Camila Moreno (investigadora, Brasil) - Marilyn Daza (Perú) - Raphael Hoetmer (Holanda) - Jakelin Ruiz (Perú) - Agustina Daguerre (España)

Enviar las adhesiones a: iniciativapopularchubut@gmail.com

3 de dic. de 2014

Aumentarle el sueldo a Oyarbide (con 2 pd)

Bajarle el sueldo en un 30% al juez que investiga a CFK representa una nueva muestra de la perversidad k, que merecería ser acompañada de un sustancial aumento sólo para el juez Oyarbide, que da el ejemplo. Felicitamos también a Gabriela Vázquez, titular del Consejo de la Magistratura, por dejar en claro, en su primera intervención importante, el nivel de su independencia política.

En todo caso: el kirchnerismo y sus bufones no se dan cuenta de lo que están haciendo. Creen que pueden degradarlo todo sin pagar ningún costo. Están cruzando todos los límites y por ello, frente al primer inconveniente serio la furia del pueblo se los va a llevar por delante. Aquí y allá las respuestas colectivas serán cada vez más violentas: Por qué moderarse si desde arriba hacen cualquier cosa? Por qué pagar si desde arriba no pagan? Por qué limitarse frente a la ley si desde arriba la destruyen a cada paso, cada vez que no les gusta? Azuzan la paciencia de todos, como si el hecho de no salir a la calle contra cada una de sus canalladas implicara indiferencia popular frente a las mismas. Me limito a preverlo: ni lo advierten, pero van a padecer la irritación popular en carne propia. Lo peor es que vamos a padecerlo todos.

pd.: No se trata ni de una predicción sobre "lo que ocurrirá en diciembre," ni de ningún llamado a ejercer violencia (además, como si lo que uno dijera motivara la conducta de alguien¡). Se trata de registrar la manera en que -llamémoslo así- el gobierno erosiona las bases de su propia legitimidad. Como desde arriban tienen una concepción patrimonialista de la vida pública, piensan que pagando un poco más, aquí y allá, se soluciona todo. Y no es así: este regodeo con la impunidad ("soy capaz de hacer cualquier cosa," "a mí no me agarran" -primero hago negocios inverosímiles, luego saco al juez que me investigo, acuso al denunciante, me pongo fueros) implica una ruptura, y la ruptura se paga, más tarde o más temprano: cuando aparece la oportunidad, advertís que ya nadie te respeta, que el ejemplo de la inconducta impune, extrema, generó hastío, falta de respeto mutua.

p.d.: Hay quien quiere refutar lo dicho, a lo Néstor: "ganamos las elecciones." Y eso significa no entender lo que me interesa decir: lo que está en juego trasciende las elecciones ganadas y perdidas, y ayuda a explicar hechos tales como la "violencia descontrolada," o la "violencia brutal" que conocimos en estos mismos años de kirchnerismo, en situaciones de saqueos, como los que se dieron el año pasado, mientras la Presidenta bailaba y se cantaba "que la guerra no me sea indiferente". Al kirchnerismo le interesará decir: "todo armado," pero ello, además de falso, sigue sin explicar lo importante: por qué tanta gente acepta sumarse a escenas de violencia radical, de todos contra todos. A eso me refiero, y en estos actos de cualquiercosismo gubernamental encuentro buena parte de la responsabilidad.

2 de dic. de 2014

Posner: El ocaso de los derechos humanos

El de Eric Posner no es un nombre habitualmente bienvenido en este blog: sus posiciones son siempre buscadamente irritantes, en temas demasiado importantes. Por cierto, es excelente contar siempre con provocadores que nos ayuden a pensar (la semana anterior se hizo, por caso, el homenaje a Martín F.). Lo de Posner me suena diferente, por el tipo de cuestiones que toca, y por el tipo de argumentos que usa. Las cuestiones tienden a ser muy delicadas, y los argumentos no particularmente persuasivos. Nos hemos referido ya a algunos de ellos: su defensa -en los peores momentos- de los poderes concentrados/excepcionales en manos del Presidente, desde una muy problemática perspectiva Schmittiana; su defensa de ciertas formas de la tortura, en tiempos de Guantánamo. Ahora le toca el turno a los derechos humanos -en su nuevo libro sobre "El ocaso de los derechos humanos."

El "punto de partida del libro" -nos anuncia Posner en la introducción- es el de que "los derechos humanos han fracasado en el logro de sus objetivos." Dado, por lo demás, que el libro propone "reemplazar la ideología por la empiria," llama mucho la atención que ese mismo punto de partida, enfáticamente asumido al comienzo, resulte -en sus propios términos- tan frágil en su desarrollo. 

Los estudios que cita Posner demuestran -nos dice el autor, promediando el libro- que "la ratificación de los tratados mejora los derechos humanos en cierto tipo de países, y no en todos los países. La libertad de religión, por caso, progresa más en países en situación de transición democrática, que en otros países..." Bueno, la cosa ya suena diferente: pasamos del "fracaso" a que "no mejora a todos los países" del mismo modo, lo cual es por lo demás una obviedad. Nos dice también (sobre los casos supuestamente exitosos en cuanto a la adopción de compromisos en materia de derechos humanos): "(Estos estudios) no muestran que los tratados hayan mejorado el bienestar general de la gente en los países citados, porque no conocemos si los gobiernos cumplieron con las obligaciones de los tratados sustrayendo recursos de otros proyectos que servían al interés público o si sacaron los recursos de medios de represión más visibles para transferirlos a otros menos visibles". Otra vez, en el mejor caso, esto muestra las dudas que tenemos sobre cómo evaluar cualquier medida, pero no permite sostener lo que Posner sostenía con guapeza y provocativamente al comienzo de su libro.

Más todavía, Posner termina por admitir que, en términos generales, puede decirse que el mundo de hoy -con una mayoría de países suscribiendo una mayoría de tratados de derechos humanos- es un "lugar más libre que hace 50 años". Sin embargo -se pregunta intrigante- "¿puede decirse que el mundo es más libre por la presencia de los tratados de derechos humanos, o por otro tipo de eventos?" Otra vez, con una pregunta más bien obvia y de respuesta obviamente ambigua, ensucia la cuestión relevante, y deja dudas en el mismo terreno en donde se había propuesto ofrecer certezas.

En fin, un nuevo caso de ideología disfrazada de empiria.